jueves, 2 de octubre de 2008

Polvo eres y en polvo te convertiras


Era domingo el dia que murio mi abuela, hacia calor y yo aún estaba en Ancón tratando de tocarle el culo a Daniela, serian las 2 de la tarde y estabamos en la segunda caja de cervezas cuando una extraña brisa acaricio mi rostro las olas iban y venian y cuatro gaviotas zurcaron el cielo en fila india era gracioso y sin embargo triste tambien era raro, sin saber por que y sobre todo como, me levante de la maltrecha silla y me fuí sin más, nadie se sorprendio por que no era la primera vez que los dejaba sin siquiera excusarme o despedirme. Caminaba como un robot entre la gente y las mesas de los chiringuitos de Ancón, mirando el mar de tanto en tanto, las cuatro gaviotas revoloteban ahora entre los botes de pesca artesanal mientras los pescadores intentaban espantarlas, me subi al primer cholotaxi que se me cruzó y le pedi al hombre que pedaleaba que me llevara a la parada de los autobuses Ancón-Lima, la cabeza comenzaba a pesarme 20 kilos y mi corazón no se por qué latía mas de prisa. Por fin me pude subir al autobús destartalado y me ubiqué cerca a la puerta trasera para asi poder bajar pronto sin tener que pisotear a la gente y para no tener que envenenarles con mi tufo a cerveza, no habia notado unas lagrimas deslizarse por mi cara y allí estaba yo en la ruta Ancón -Lima dentro de un omnibus destartalado medio borracho llorando y sin saber por que, -mierda de cerveza- (pense), una abuela me pregunto si me sentia mal, -no pasa nada- le dije, -me he emocinado mirando el mar- ella me miro de soslayo y dibujo una sonrisa en su arrugado rostro.
Al llegar a casa me encontre con los ojos llorosos de mi tía -la abuela a fallecido- me dijo; y dentro de mí pense que eso era algo bueno para mi abuela ya que por fin dejaria este mundo que solo le dio pesares, durante toda su vida fue una mujer sometida; al mandato de mi abuelo primero, luego a las ordenes de mi padre y para continuar con la costumbre ella sola se sometia a mis caprichos y eso a mi me daba rabia, no podia explicarme como ella podia ser tan benebolente  conmigo despues de mil y una travesuras que le hacia, me queria tanto la pobre, realmente su muerte fue un "descanse en Paz" para ella, te quiero mucho abuela.

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