
Tendría 10 años cuando me dí cuenta que Julia (mi madrastra), le ponía los cuernos a mi padre, pobre, en el fondo le compadezco, siempre se creyó el amo y señor de su mujer y de las demás mujeres que se le cruzaban por el camino, si hasta recuerdo con ternura fraternal, la cara de cojudo que ponia cuando la Julia se arreglaba, el ritual de ropa, maquillaje y peluquería pero sobre todo el aroma de su perfume. Si señor el pobre venado salia a pasear con su mujercita y con el resto de su familía contento, tan contento que núnca se entero del martirio que me propinaba su "dulce" mujer, la Julia, no he podido comprender aún hoy su crueldad y desprecio hacia mí, tengo mil teorias al respecto pero ninguna la he podido encajar en mi mente y aqui estoy, 30 años despues mirando su piel de muñeca, sus rojos y finos labios preguntandome si todo lo vivido ha sido un sueño, si los insultos, los golpes, los besos y las caricias al final han servido para algo, tal vez era su forma particular de quererme, no lo se , lo cierto es que esta aquí delante de mi, muerta, con esa postura tan solemne que tienen los cuerpos inertes, vestidos con sus mejores prendas antes de emprender el viaje eterno...por mí esta se puede ír al infierno.
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